Propongo un nuevo indicador para el seguimiento del cambio climático

2 marzo 2007 at 00:10 4 comentarios

Debo informaros de un gran hallazgo que acabo de realizar: un nuevo indicador para controlar el cambio climático. Antes de continuar, aviso de que este artículo de contenido científico tiene licencia Creative Commons: se puede usar libremente, pero citando siempre su procedencia. No vaya a ser que con la chorrada esté salvando al mundo y no me lo reconozca la posteridad.

Pues bien, ese indicador es el número de sopas de ajo que come una persona a lo largo del invierno. ¿quién puede comer una sopa de ajo en pleno verano? Nadie, ¿verdad? En cambio ¿quién puede resistirse a hacerlo en mitad de una nevada? Un descenso en el valor de este indicador puede ser una prueba irrefutable de que el calentamiento global existe. En mi caso, este invierno han caido solo 3 sopas de ajo, frente a una media aproximada de 1 por semana en en invierno 2005-2006.

Bueno, esta tontería (rigurosamente cierta, pero tontería) me ha animado a escribir una nota sobre el cambio climático.

1. USO DE INDICADORES EN CLIMATOLOGÍA Y PALEOCLIMATOLOGÍA

El de la sopa de ajo es un indicador de andar por casa. Pero hay otros más científicos. Cuando hablamos de cambio climático estamos haciendo una comparación entre el clima actual y el clima del pasado (reciente, en el caso de la climatología). La Paleoclimatología hace algo parecido, pero con el clima de épocas muy antiguas. Para soportar la hipótesis del cambio climático se utilizan series históricas de datos, generalmente las precipitaciones y temperaturas medias. La evolución (y el cambio) de esos dos indicadores permiten soportar la hipótesis de que se está produciendo un cambio climático. La paleoclimatología estudia el clima de épocas de las que no se dispone de registros históricos, pero si arqueológicos y geológicos que, de forma indirecta, están hablando sobre las condiciones climáticas en una época y lugar determinados. En este caso la información se extrae del análisis de los isótopos O16 y O18, de la dendrocronología, del análisis de testigos de hielo. A partir de estos indicadores los investigadores pueden inferir variaciones en la temperatura media. Pero insisto, a nivel doméstico, el indicador de las sopas de ajo se puede deslizar en cualquier discusión familiar sobre el asunto.

2. ESTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO, ¿ES NUEVO?

Rotundamente, no. Por ejemplo, todo el mundo sabe que en el Paleolítico Superior (ca. 30.000-10.000 antes del presente) en las cuevas cantábricas se pintaban renos, bisontes, uros, mamuts…, bisontes de clima frío que evidentemente no veían en los documentales de La 2, sino que campaban por estas latitudes. Por lo tanto, es evidente que el clima de la época era mucho más frío que el actual.

Pero no hay que remontarse tan lejos. He desempolvado un libro donde se habla de estas cosas:

García Codrón, J.C., 1996: Un clima para la historia… Una historia para el Clima. Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cantabria. Santander

El prof. Codrón nos da ejemplos abundantes de cambios climáticos. Empieza con un texto de S. Cipriano de Cartago (s. III):

El propio mundo lo dice y da testimonios inequívocos de que se acerca a su fin por la decadencia de toda cosa. Cae menos lluvia en invierno para alimentar las simientes. El sol ya no caliente tanto en verano para madurar los frutos. La primavera ya no es tan agradable ni el otoño tan fecundo.”

En este libro abundan los ejemplos de oscilaciones climáticas que provocan, incluso, pequeños desplazamientos en la línea de costa: un enfriamiento en el s. V (lo que implicó una regresión de la línea de costa), un período cálido en los s. X-XII (denominado “óptimo climático medieval”), un recrudecimiento de los inviernos en el s. XV… Y sobre todo, la denominada “Pequeña Edad del Hielo“, en el s. XVI.

En resumen, el clima no es algo estable, sino que está sujeto a oscilaciones periódicas (calentamientos, enfriamientos) provocadas por causas naturales.

3.- ¿ESTAMOS AHORA ANTE UN CAMBIO CLIMÁTICO?

El gráfico de la derecha reproduce la evolución de la temperatura media terrestre en los últimos 100 años. Es suficientemente elocuente…

4.- VALE, PERO COMO EN OCASIONES ANTERIORES, TODO VOLVERÁ A LA NORMALIDAD, ¿VERDAD?

Este calentamiento global que el planeta está experimentando últimamente se diferencia de las anteriores oscilaciones climáticas en una cosa: sus causas. Si hasta ahora estas oscilaciones habían sido provocadas por causas naturales, ahora nos encontramos por vez primera con una oscilación provocada por el hombre. Esto es la primera vez que sucede y no sabemos cómo responderá el planeta.

5.- ¿QUÉ SE PUEDE HACER PARA EVITAR LA DESAPARICIÓN DE LA SOPA DE AJO?

En primer lugar, reducir la emisión de gases que provoca el calentamiento global. Esta propuesta es el núcleo del Protocolo de Kyoto. Aunque esto suene a que son los grandes estados los que tienen que implicarse, cada uno de nosotros puede poner su granito de arena: aquí os dejo algunos consejos.

Ilustraciones: wikipedia y mipunto.com

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Marzo florido, seas bienvenido (ciber-marzas) Las cifras del primer mes

4 comentarios Add your own

  • 1. dicky  |  6 marzo 2007 en 19:42

    En mi caso el indicador de las sopas de ajo no es aplicable . Yo soy uno de esos degenerados capaz de tomar una sopa de ajo en plena canícula ferragosteña. Sobre todo si las hace mi amatxo. Muy bueno el artículo. salu2 😉

  • 2. robertoC  |  6 marzo 2007 en 20:51

    Aupa, dicky.

    Pues ahora que lo dices, tienes toda la razón. Y es que la teoría de la sopa de ajo solo es aplicable a las sopas de elaboración propia, y no a las sopas de ajo “open source”, que son las que hacen las amatxos y las amamas. Estas sopas de ajo open source se caracterizan por:

    1.- te las descargas gratuitamente mediante una aplicación p2p (puchero to plato)
    2.- tienen código abierto (vamos, que las autoras te dan la receta para que luego tu intentes reproducirla)
    3.- la calidad es similar o incluso mayor que la de una sopa de ajo de pago, pero la usabilidad es mucho mejor: ¿cómo habría que comer una sopa de ajo de Ferrán Adrià?

    Total, que hay que sacar a estas sopas del indicador. En mi caso, tendría que hacer lo mismo con el cocido montañés de mi madre o, si la tortilla de patata tuviera un componente estacional, tendría que sacar del indicador la tortilla que hace mi abuela.

  • 3. Sopa de ajo "open source" « Músico, poeta y loco  |  19 marzo 2007 en 23:55

    […] 19th, 2007 Hace unos días hablaba en el blog de la relación entre la sopa de ajo y el cambio climático. Hoy, a punto de finalizar el invierno, han regresado el frío y la nieve a Vitoria. Así que […]

  • 4. Coches  |  23 agosto 2011 en 07:42

    Grrr, ya no quiero ni oír hablar sobre el clima, en mi país actualmente hace un frío de morirse -.-

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